A veces el detsino te juega en contra en asuntos del amor. Y otras veces te da una mano. A veces pienso que mi destino se equivoca. Y otras, como hoy, creo que la que me equivoco soy yo.
Nunca me creí enamorada. Para mí todos eran asuntos del querer, de extrañar y todo terminaba en la misma rutina. Algunos dicen que a todos les toca alguna vez. Y otros, como yo, preferimos no creer en ilusiones.
Sin embargo cuando lo conocí, sentí que toda mi teoría del enamoramiento se venía a pique desde la luna de Valencia. Y quedaba ahi, tirada a un lado. A su lado, haciendo de testigo de mi error. Y a partir de ahi, decidí no creer en otra cosa que no sea el amor.
Nunca me creí enamorada. Para mí todos eran asuntos del querer, de extrañar y todo terminaba en la misma rutina. Algunos dicen que a todos les toca alguna vez. Y otros, como yo, preferimos no creer en ilusiones.
Sin embargo cuando lo conocí, sentí que toda mi teoría del enamoramiento se venía a pique desde la luna de Valencia. Y quedaba ahi, tirada a un lado. A su lado, haciendo de testigo de mi error. Y a partir de ahi, decidí no creer en otra cosa que no sea el amor.

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