Mis ganas de besarte que se disfrazan de indiferencia
y mi sonrisa para maquillar el llanto.
Tu despedida con una mueca de hasta luego
y en tu valija las ganas de quedarte.
Un pasaje de ida que se muere por volver
y el taxi que sin llegar ya no quiere partir.
Las miradas que me hablaron sin palabras
y tu risa que escondía mis suspiros.
El adós que empañaba nuestro amor,
tu equipaje... mi esperanza.
¿Cómo se olvida?
Si la espera que me queda sólo me habla de vos.
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