sábado, 14 de febrero de 2009

Lamento informarte, “amigo”, que la idiotez me dura poco. Y no comparto tus ganas de mis besos. Que se ven los te quiero y los te extraño malgastados en tu boca. Y esa cara de inocente no refleja ingenuidad. Podría prometerte conformarme con muy poco, pero tendrías que saber que no me agradan las miserias. Y más si me toca recibir amor en copropiedad. No es casualidad ni siquiera coincidencia que me encuentre compartiendo mi despecho con tu ausencia. Y quisiera dejar claro que tus pausas reiteradas me sirvieron de excusas para él y muchos más. Que si escuchas un te extraño no te tienten mis mentiras. Y te invito algún café, cortado con sinceridad. Hoy me quiero despedir no sin antes mencionar que si te escucho nombrar, te inventaré algún destino para volverte a olvidar.

No hay comentarios: