Debería sacarte de mi vida, hacer como si nunca hubieras existido. Como si todos estos años hubiera estado dormida y al despertar desaparecés. Dejar de lado todo lo tuyo y quedar solo con lo mio. No tenerte en cuenta. No pensarte. Tirar a un lado tu recuerdo. Olvidarte. Intentar y lograr no necesitarte. Pero hoy la suerte no es mi aliada y aparecés tan frecuentemente que aunque lo intento no puedo evitarte. Parecés formar parte de mí y ocupar un lugar en mi vida. Aparecés simulando que estás presente, pero es tu ausencia la que me acompaña. Nunca le di permiso a mi corazón ni a mi ser para que te necesiten tanto, pero últimamente no me obedecen y solo esperan por vos. Esperan sabiendo que vas a volver, porque mal que mal y aunque no lo quiera siempre estás. Me digo no y estás. Te esquivo y estás. Desaparezco y estás. Vuelvo, corro, salgo, grito y estás. ¡Estás! Es tu maldito y eterno estás el que no me permite olvidarte. Y si hoy te fugaras y con vos desaparecieran todos tus estás, seguro correría a buscarte porque ya se ha convertido en ley o en una especie de conspiración el que aunque te evite estás y aunque no me necesites estoy…
¡¡Vasta!!..... con v de VOS!

1 comentario:
La costumbre se convierte en necesidad o tal vez la necesidad en costumbre.
Me gustó! Abrazos!
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