martes, 7 de octubre de 2008

Evitar mi realidad


¡Qué lindo fue volver a tenerte conmigo! Es perfecto saberte a mi lado, sentirte, acariciarte, besarte, quererte. Pero al volver a la realidad, a esta realidad que quizás aunque ya la conocía desde antes, no quiero asumirla.

Es que poco a poco aprendí a necesitarte. A volverme casi por completo dependiente tuyo. A extrañarte a cada instante y más de la cuenta. A preferirte antes que a nadie. A precisar de tus manos, tus besos, tu voz, tu todo. Y es que al caer a tierra firme no lo puedo soportar. Son dos mundos enfrentados los que me tocan vivir: el que imagino y sueño, y el real. Tan real que prefiero esquivarlo. Tan real que no quiero asumirlo. Tan real que me hace mal.

Sé que estoy llenando espacios vacíos de tu vida que alguna vez fueron ocupados. Sé, que al fin y al cabo, vos también estás ahí ocupando el lugar de aquella asignatura pendiente. Y es que me siento vacía y a la vez tan llena de vos que no puedo dejar de pensarte. Es la realidad la que debería cambiar. Y de esto creo estar segura. Es la realidad la que se equivoca y no mis ganas de soñar.

Hoy, tengo ganas de ponerme de acuerdo con vos y pedirte que soñemos juntos. Imaginándola a ella, teniéndome a mí. Lo imagino a él y te tengo a vos. Entreguémonos a lo maravilloso que es este sueño y evitemos la realidad. Quiero que sepas que es por mí que me atrevo a soñarte. Quiero saber que es por vos que te permites soñarme. Amémonos en este sueño sin sentido; en este sueño sin principio y tal vez con un final. Pero hoy, más allá de todo y aún así, soñemos que nos amamos…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Exelente reflexion, lastima que queda en un sueño. Pero sin dudas que depende de uno para luchar por que los suelos se hagan realidad. Esta en nosotros el hacer todo lo posible para que esos sueños se vuelvan tan reales como en los sueños. Pero siempre tenemos la posibilidad de ir a los sueños a buscar el origen de nuestra Felicidad...
Saludos

Fabian dijo...

Entre las sombras
te he querido más que a nadie
sin saber muy bien quien eras
sin saber como buscarte
En las tinieblas
no es posible establecer
si uno es el otro
si el otro es quien
Te amaba tanto hasta que te vi
brilló tu estrella y te perdí

Entre las sombras
yo también fui incomparable
un mensaje indescifrable
para vos

Oscuridad, ambigüedad
niebla fatal de mi equivocación
besos que tal vez no eran para vos
¿dónde estará? ¿cuándo vendrá?
de quién será la mano que al final
venga a calmar con su amistad
la soledad de mi vejez


Vamos mi amor, soñemos
así todo es engaño
y uno es feliz